jueves, 20 de noviembre de 2008

¡Pirata!

Ahora están de moda, sobre todo en Somalia, y ya he oído un par de veces en la radio que estos piratas no son como Jack Sparrow y Will Turner. Bueno, no sé si son como ellos, pero sí que son como los piratas reales que en el siglo XVII asolaban las mismas costas que ahora protegen nuestras fragatas (leed, por favor, la historia de Libertatia, una comuna malgache pirata y comunista avant la lettre, aquí). Sus objetivos y su carácter no eran, casi en ningún caso, tan sanguinarios y salvajes como se piensa en general, y de hecho los abordajes solo acababan violentamente si los pasajeros presentaban resistencia. Ved las razones que expone, en su introducción, el autor de Historia general de los robos y asesinatos de los más famosos piratas (Valdemar supone que es Defoe, pero no está tan claro), acerca de los motivos que suelen empujar a los 'hermanos de la costa' a su criminal ocupación, y decidme si son diferentes de los que expondrían en la actualidad quienes se dedican al pillaje de los barcos saudíes.


La cuestión es que, desde su proyección, la saga de Piratas del Caribe ha recuperado el interés en la historia de los caballeros de fortuna, lo que ha tenido consecuencias editoriales. Renacimiento lleva varios años publicando la colección Isla de Tortuga, de la que ya han salido 11 títulos; el último, La historia de la piratería, de Philip Gosse, que ya recomendé en mi otro blog.


Pero también en los libros infantiles hay novedades interesantes; especialmente recomendable es la serie Bandera Pirata (Alain Surget), en Edelvives, que consta, hasta el momento, de ocho títulos. De verdad que es fantástica, como las historias de piratas tradicionales, en las que sabes que, a pesar de lo que tengan que sufrir los protagonistas, todo va a salir bien:

Por no hablar de las maravillas desplegables que se están editando, a las que dedicaré un post próximamente.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No me da tiempo a ojear tanto libro. Sigo leyendo la vida imperial. Por cierto, magnífico, aunque un poco denso.